En 2021, cuarenta años después del golpe, el Gobierno español desclasificó 153 documentos relacionados con el 23-F. Estos archivos —procedentes del Centro Superior de Información de la Defensa (CESID), del Ministerio del Interior y de la Presidencia del Gobierno— permitieron por primera vez acceder a información que durante décadas había permanecido bajo secreto de Estado. A continuación se explican los más significativos, agrupados por categoría.
Algunos documentos muestran tachaduras y redacciones parciales. Ciertos informes del CESID relacionados con la actividad de los servicios de inteligencia siguen siendo inaccesibles en su totalidad, lo que ha alimentado el debate sobre si la desclasificación fue completa o selectiva.
Inteligencia y conspiración previa
Uno de los documentos más perturbadores del archivo es este informe del CESID que data de los meses previos al golpe. El informe recoge informaciones sobre reuniones clandestinas entre oficiales del Ejército y la Guardia Civil en las que se discutían planes para «restaurar el orden» en España.
Lo que hace especialmente relevante este documento es que demuestra que las autoridades tenían conocimiento de que algo se estaba preparando. La pregunta que los historiadores no han respondido todavía de forma definitiva es por qué esta información no derivó en medidas preventivas más contundentes. El informe menciona nombres en clave y referencias veladas que los analistas han relacionado con Tejero y su entorno.
Este informe reconstruye los vínculos entre la «Operación Galaxia» de 1978 —el fallido intento de secuestrar al gobierno en la Moncloa, por el que Tejero fue condenado a siete meses de arresto— y las conspiraciones posteriores que culminaron en el 23-F. El CESID había identificado un patrón de actividad golpista recurrente en los mismos círculos militares.
El documento señala que la condena excesivamente leve de Tejero por la Operación Galaxia envió una señal equivocada: que las consecuencias de un intento fallido de golpe eran mínimas.
Las comunicaciones militares de aquella noche
Este es quizás el documento más dramático del archivo: la transcripción completa de las comunicaciones entre el general Milans del Bosch desde Valencia y los distintos capitanes generales del territorio español durante las horas del golpe. El documento permite seguir en tiempo real la evolución de la conspiración militar.
Milans presionó a varios capitanes generales para que se sumasen al golpe, y las respuestas registradas en este documento van desde el apoyo explícito hasta la evasión deliberada y el rechazo velado. El momento en que el mensaje del Rey llegó a los cuarteles generales y cambió el tono de las comunicaciones está documentado aquí con precisión.
La transcripción de las comunicaciones directas entre Tejero en el interior del Congreso y Milans en Valencia durante las horas del golpe muestra la progresiva descoordinación del plan golpista. Milans presionaba a Tejero para que aguantase; Tejero exigía que llegaran los refuerzos prometidos que nunca llegaron.
Hacia las 3 de la madrugada, el tono de las comunicaciones cambió radicalmente. Milans comunicó a Tejero que el apoyo esperado no se materializaría y le instó a rendirse. La respuesta de Tejero, documentada aquí, revela que en ese momento el teniente coronel comprendió que había sido utilizado.
El plan político: el «Gobierno Armada»
Quizás el documento más sorprendente del archivo: un borrador —atribuido al entorno del general Armada— que detalla la composición propuesta del gobierno de concentración nacional que Armada esperaba presidir tras el golpe. La lista incluye nombres de políticos de distintos partidos, desde el PSOE hasta la derecha moderada.
Ninguno de los políticos mencionados en el borrador reconoció nunca haber dado su consentimiento, y varios de ellos negaron con vehemencia haber tenido ningún tipo de contacto con Armada. El documento ha generado décadas de controversia: si los nombres son reales, implicaría que la conspiración tenía ramificaciones civiles mucho más amplias de lo que se juzgó.
Los informes judiciales y el proceso
Este informe, elaborado por el Tribunal Supremo pocas semanas después del golpe como base para la instrucción judicial, analiza la cadena de mando de la conspiración tal como la entendían los investigadores en ese momento. El documento establece los tres vértices de la conspiración (Tejero-Milans-Armada) y delimita las responsabilidades de cada uno.
Resulta significativo lo que el informe deja fuera: no hay mención a posibles cómplices civiles, a la dimensión política del plan de Armada ni a los contactos que los golpistas habrían tenido con sectores ajenos al Ejército.
El papel del CESID y los servicios de inteligencia
Este informe interno del propio CESID analiza el comportamiento de sus propios agentes y mandos durante las horas del golpe. Es un documento de autoevaluación que resulta inusualmente honesto sobre las disfunciones que se produjeron.
El informe reconoce que durante las primeras horas, parte de la estructura del CESID sufrió una parálisis de comunicaciones. El director del CESID mantuvo comunicación directa con la Zarzuela durante las horas críticas, lo que el informe describe como «el canal prioritario» de aquella noche.
El conjunto de los 153 documentos desclasificados no cierra todos los interrogantes abiertos por el 23-F. Algunos archivos mantienen redacciones, determinados informes del CESID siguen clasificados y la pregunta sobre la existencia de un «cuarto poder» detrás del golpe permanece sin respuesta definitiva. Lo que el archivo sí aporta es una radiografía más precisa y documentada de aquel 23 de febrero que la que había sido posible hasta 2021.
🤖 Documentos con análisis de IA
Documentos del archivo que han sido analizados automáticamente. Los resúmenes e interpretaciones son generados por inteligencia artificial a partir del texto original desclasificado.